Detenidos en Irún

La policía municipal de Irún mantiene arrestados desde el pasado lunes a 5 jóvenes vecinos de la localidad por cosechar marihuana en su local de reunión habitual. Los jóvenes además de reunirse diariamente en el local se dedicaban al cultivo ilegal de marihuana en grandes cantidades. El ir y venir constante de jóvenes encendió la sospecha de la policía municipal que no dudó en pedir ayuda al cuerpo especializado en drogas de la Ertzaintza.

Tras unos días de vigilancia por parte del personal de la Ertzaintza se dio luz verde a la operación para detener a los jóvenes implicados. Una dotación de la Ertzaintza había comprobado como los jóvenes entraban y salían del local constantemente y sin que apenas pasara tiempo entre uno y otro. Estos factores junto con el olor intenso de la plantación activaron las alarmas y al día siguiente se llevó a cabo el registro, donde se confirmaron todas las sospechas.

El pasado lunes a la tarde una unidad de paisano de la policía municipal se traslado hasta el local para realizar el registro en el que pudieron comprobar que el cultivo de marihuana era evidente. Según fuentes de la policía, se incautaron hasta una docena de plantas y varias dosis de hachís y cannabis listas para la venta. Además de las dosis que tenían preparadas, los agentes incautaron una dosis de 2 gramos de cocaína y 1 pistola de fogueo. Los implicados en el caso admitieron in-situ a los dos agentes desplazados llevar ya varios meses en el negocio.

Tras comprobar el delito los 5 jóvenes fueron trasladados a las dependencias policiales donde todavía siguen retenidos prestando declaración. Una dotación más se desplazo hasta el lugar de los hechos para confiscar las plantas y el invernadero que tenían los jóvenes para el crecimiento de las mismas. La policía municipal calcula que tal plantación podría haber llegado a pesar alrededor de los 10 kilos tras la cosecha y ascender a más de 50.000 euros en el mercado.

Los detenidos no han querido hacer declaraciones públicas y las familias de los detenidos se mantienen al margen. Los vecinos comentan que son “jóvenes de buena familia y con dinero” y por ello no entienden el que hayan dedicado su tiempo libre al cultivo ilegal de marihuana.

La localidad irundarra está un tanto incrédula con las detenciones ya que varios vecinos del local admiten conocer a los jóvenes y dicen de ellos que son “unos chavales tranquilos, trabajadores y bien conocidos en el pueblo”.

Arde Pasagarri

Los montañeros más habituales y madrugadores del Pagasarri dieron ayer la voz de alarma hacia las 7 de la mañana. Como cada día este grupo de montañeros iniciaba su ascenso diario al Pagasarri cuando se encontraron de bruces con las llamas. No dudaron ni un instante y tras llamar al 112 y dar aviso a los bomberos intentaron sofocar el incendio por sus propios medios.
Un vecino cercano se unió al grupo e intentaron sofocar las llamas con la ayuda de una manguera, pero no fue suficiente. El fuerte viento avivó las llamas y el fuego comenzó a extenderse por la cara este del Pagasarri.

En ese preciso instante dos dotaciones del servicio de bomberos de la Diputación de Bizkaia llegaron y comenzaron con las labores de extinción.
Los bomberos tardaron alrededor de 3 horas en extinguir el fuego, las llamas se hacían más fuertes con el viento y era difícil controlarlo. El sargento que estaba de guardia explica como “parece un incendio provocado, hemos encontrado varios focos donde se inicio el fuego que muestran claramente señales de que vertieron gasolina en el lugar”. El propio sargento, Javier Cabañas, afirma que se han iniciado ya las labores de investigación y espera que se resuelva pronto el caso porque como el mismo explicaba “el pirómano no ha sido muy inteligente, ha dejado varias pistas y señales que nos llevarán hasta él en un espacio corto de tiempo”.
Tras el incendio de Artxanda hace poco más de dos meses, el incendio del Pagasarri ya es el tercer incendio provocado en lo que va de año. La Ertzaintza trabaja diariamente para prevenir este tipo de acciones y el dato positivo es que en el 90% de este tipo de casos, acaban deteniendo al culpable. Por ello, se muestran satisfechos y con ganas de seguir este positivo rumbo.